martes, 6 de diciembre de 2016

Afectos

¿Y si aprendiéramos a vivir los afectos?
¿Y si nos abrazáramos más?
Un poeta se derramaría en los besos
Una estrella en el cielo sería menos fugaz.

¿Y si perdiéramos los miedos?
¿Y si al vernos, nos dejáramos volar?
No estaría escribiendo estos versos
Pero mucho menos los dejaría escapar.

¿Y si no soñáramos despiertos,
porque los sueños son mejores en realidad?
Te encontraría en mi lado perfecto
Las dudas no harían parte de la verdad.

¿Y si amar no te pareciera un cuento,
apenas un hecho difícil de constatar?
Nadarías en el oasis de mi desierto
Brillaríamos intenso hasta el final


sábado, 5 de noviembre de 2016

Curva inesperada

Con la tez enrojecida
anduve como perdida.
Jugué a no ser una de tus posibilidades
para no perderme en futuras perversidades

Me di la vuelta
Caminé con miedo, pero suelta
Crucé la curva inesperada
confronté la pasión estallada

No fui más que tu punto suspensivo
La incógnita de tu mundo ilusivo
La antítesis de tu ser
La metáfora que no querías perder.

Fuiste el reto de mi lado adivino
La uva fermentada de mi vino
El capullo de la flor de mi tallo
El sostén de mi suceso y mi fallo.



Me dejaste:

Veinticinco libros en mi armario
Manchas en las sábanas
Músicas en mi repertorio 
Un poema sin nombre
Y tres malos hábitos 

Una caja de bizcochos canale
Mil deseos frustrados
Una gata que no maulla
Una planta moribunda
Y un quizá que no acaba nunca

Una bolsa con herramientas
Un café solitario
Un ceninero sin cigarros
Un retrato de la maja desnuda
y la canción de Pablo Neruda

Un par de zapatos sucios
La sombrilla de tu abuela
La guitarra de tu hermana
Cinco recetas de crustáceos
Y el afiche de Vampiros en La Habana

jueves, 27 de octubre de 2016

Lo que quise de ti

Quise nadar en tus charcos,
mojarme en tu toque terciopelo
Quise desearte un poco menos.
No quise perderme en tus brazos
o esposarme con lo eterno, 
pero quise verte sufrir por una pasión sin frenos.

Quise donarte mi luz y mi oscuridad también, 
sin enojos o desesperos.
Quise robarme tus heridas
y adueñarme de tu espacio,
sin negarle la libertad a tu ser, 
porque es mi forma de querer.

Quise maltratarte con mi sexo
Darte mi rio, mi mar, mi miel
Mirarte a la pupila y hacerte reir
No quise ser tuya, quise ser de mí,
pero sucumbirme en tus antojos
y morderte por puro placer.

Quise navegar en tu cuerpo
en un barco de velas azules,
escaparme de tus abismos, teniéndote junto a mí
Quise dejarte mi huella 
y quise que me dejaras la tuya,
porque no es más que lo que quise de ti.


Colores teñidos

Colores teñidos con cenizas
quemadas en los poros de una piel.
Trozos de amores esfumados
y un cacho de duda que no lo dejaban ver.
Como un gesto de amor,
ella quiso dejarle señales:
una lluvia de sueños abstractos
y un corazón para querer.
Cansada, pasó por los límites del cuarto,
bajo el asombro tardío de su almohada,
y partió en silencio, casi desnuda,
cuando él dormía y no la pudo ver. 
Despierto, salió el ciego a buscarla
en la esquina de los amores perdidos.
No vio sus colores teñidos,
apenas su sombra y el olor de su piel.

sábado, 3 de septiembre de 2016

DESAMOR

Vivir el todavía hasta que llegue el fin
Así dijiste mientras rozabas tus manos en mi cuerpo como algas en el mar
Con ganas me desordenaste el deseo
Te metiste entre mis sombras y me robaste un beso sin amor,
mientras te amaba yo a ti

Abusaste de mi boca y jugaste con mis sabores
Escabulliste tus ojos miel de abeja como soldado sin guerra
buscando mis lunares más secretos.
Provocaste mi desatino sin querer nada de mi alma,
mientras te amaba yo a ti

Luego te marchaste con cariño disimulado,
abandonando tus huellas de hombre a mi lado
Largaste tu sudor ácido en mi piel, como gotas de lluvia en la ciudad sucia
Así te fuiste cuando el todavía llegó al fin,
mientras te amaba yo a ti